¿Cómo conduces tu empresa? ¿Qué sabes de su marcha?

¿Cómo conduces tu empresa? ¿Qué sabes de su marcha?
problemas financieros de la empresa

¿Podrías conducir un vehículo sin saber la gasolina que le queda, los niveles de aceite y otros indicadores fundamentales?

Muchos te dirían que por su experiencia sí, que ellos estiman los kilómetros que han hecho, recuerdan cuando cambiaron el aceite y que pueden detectar cualquier avería por un posible ruido. Un profesor que tuve en la Universidad me comentó un día que desconfiara de las personas que indican que todo la información necesaria la tienen almacenada en su cabeza. Posteriormente comprobé cuanta certeza tenía su frase…

Mi experiencia profesional me ha mostrado como muchos son los que dirigen su empresa por simple inercia. Puede que un pequeño quiosco, pueda funcionar como siempre lo hizo sin ningún tipo de cálculo, más allá del que pueda realizar el quiosquero con su propia cabeza. Pero toda aquella empresa que tenga un tamaño un poco mayor a un quiosco, corre el riesgo de conducirla a la deriva si no se utilizan las herramientas de control necesarias para indicarnos como vamos.

Son muchos los osados, que al igual que conducirían su coche sin un cuadro de mandos , gestionan sus empresas sin ningún tipo de control e indicador diferente a su propia cabeza e intuición.

Después de conseguir la ardua tarea de lograr un nivel importante de ventas, confiando haberlas realizado a un buen precio, lo cual va a permitir obtener una gran rentabilidad, surgen algunas cuestiones como ¿Donde está el dinero?, ¿Por qué no puedo hacer frente a los pagos?… Estás y otras cuestiones son muy frecuentes en las pequeñas empresas. Y en muchos casos, cuando los gerentes de las mismas acuden a profesionales para su diagnóstico, muchos de los problemas que las mismas acarrean tienen ya difícil solución.

El vehículo que creíamos manejar y conocer a la perfección , tiene una avería grave y no hemos sido capaces de detectarla.

El primer objetivo que debe marcarse una empresa desde el punto de vista de la gestión es conseguir una contabilidad fiable, es decir, que refleje la realidad de la misma. A partir de ella son numerosísimos los indicadores que podremos obtener de la marcha de la empresa. Si bien la buena marcha de la empresa no va depender únicamente de su gestión financiera, al igual que el vehículo, si tenemos un buen número de indicadores que nos adviertan de posibles deficiencias, los problemas que nos vayan surgiendo los iremos solucionado con una mayor rapidez y a un menor coste.

Es más  fácil echar a un vehículo un poco de aceite cuando una luz nos lo marca, que arreglar la consiguiente avería derivada de la falta de la misma.

Problemas financieros más frecuentes de la pequeña y mediana empresa

1º. Falta de rentabilidad

Aunque pensábamos que vendíamos mucho y a un precio lo suficientemente alto, la realidad muestra como los ingresos obtenidos no son suficientes para cubrir los gastos. Y en la mayoría de los casos el error se produce en el cálculo de los costes estructurales de la empresa, que no hemos sabido realmente cuales eran , y por tanto , no lo hemos repercutido en el precio como debiéramos. En este caso, la empresa tiene un problema de presupuestación . La simple inercia del mercado o nuestra intuición nos llevo a establecer unos precios, que no hacen viable la continuidad de la empresa. Una elevación de los precios (si el mercado lo permite) o una reducción de ciertos costes, pueden solucionarnos este gran problema.

2º. Falta de liquídez

Los plazos de pago a proveedores, trabajadores, así como a la administración ( Seguridad social y Hacienda) nos vienen marcados; Sin embargo, no conseguimos cobrar a nuestros clientes tan pronto como quisiéramos, lo que nos impide hacer frente a nuestras obligaciones de pago, con los consecuentes problemas que ello acarrea. Entre las muchas soluciones que presenta este problema, será determinante la opción que tomemos. En muchos casos la falta de liquidez viene originada por una falta de rentabilidad. Si nuestros gastos son superiores a nuestros ingresos, difícilmente podremos hacer frente a todos nuestros pagos. Pero en otros muchos casos la falta de liquidez podremos solucionarla con la obtención de líneas de crédito con las entidades bancarias o con una negociación con proveedores para variar nuestros plazos de pagos.

3º. El reparto o inversión de los beneficios no es el adecuado

Debida a la falta de información sobre el beneficio real de la empresa, los socios a menudo reparten un beneficio superior al obtenido, bien a final de año o con frecuentes salidas de caja para atender a sus gastos personales. Por otro lado, se acometen inversiones para la empresa, ya sean productivas o inmobiliarias, que conducen al estrangulamiento financiero de la misma. Este problema es de los más frecuentes en la pequeña empresa y el que más fácil solución tiene, pero para ello es necesario conocer el beneficio real de la empresa a través de una contabilidad fiable. En este caso hemos intentado hacer más kilómetros de los que la gasolina nos permitía.

¿Como conduces tu empresa? ¿Posees toda la información que necesitas de la marcha de la misma?

En muchos casos los pequeños empresarios, por falta de conocimiento o por la simple inercia que les llevó a un resultado positivo, obviaron el control financiero de su empresa. Cuando las cosas se tuercen y cambia el rumbo de las empresas, son muchas las preguntas que se hacen estos empresarios sin encontrar la respuesta.

Si eres de los que no emprendería un viaje sin saber la gasolina que lleva tu coche, no lo hagas con tu gran proyecto que tanto esfuerzo y dinero te costó.

Economista por vocación y apasionado de la gestión empresarial. Actualmente trabaja como asesor fiscal y contable en Sevilla. Más información

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*